Módulo 2 – NARRAR
Creación del escenario
Este módulo trata sobre cómo crear una buena historia para tu juego de escape: una que atraiga a los/as jugadores/as, les dé una razón para interesarse y conecte todo con un problema social real. Aquí nos centramos en la historia, los/as personajes y el mundo que creas. El diseño de acertijos y la mecánica interactiva se tratan en otros módulos.
Este módulo trata sobre:
- Cómo crear una historia y un mundo inmersivos para tu juego.
- Cómo definir la misión del/a jugador/a y conectarla con un problema social.
- Cómo crear personajes y elegir un tono narrativo.
- Cómo trazar el recorrido del/a jugador/a de principio a fin.
1. Cómo crear una historia y un mundo inmersivos
Un buen mundo de juego se siente real y habitado. Empieza por lo básico: ¿quiénes son los/as jugadores/as y qué deben sentir? Luego amplía la perspectiva: ¿qué sucedió en este mundo antes de que ellos/as llegaran? ¿Qué conflictos están ocurriendo? ¿Quiénes son las personas clave involucradas?
No es necesario contar la historia mediante largos textos o explicaciones. Los mejores mundos de juego cuentan su historia a través del propio entorno: mediante objetos, notas, símbolos y espacios que dan pistas sobre lo que ha estado sucediendo.
Una sencilla lista de verificación para crear tu mundo de juego:
- Una frase que resuma quién es el/a jugador/a y qué está haciendo.
- Una breve historia de fondo: ¿qué pasó antes de que empezara el juego?
- Dos o tres conflictos o tensiones que impulsan la acción.
- Símbolos o temas recurrentes que le den al mundo una sensación de coherencia.
- Unos cuantos personajes cuyos objetivos se relacionen con la misión del/a jugador/a de forma significativa.
Activity: True/False question
Decide whether the statement is true or false.
2. Definición de la misión del/a jugador/a
La misión es lo que vincula el problema social con el objetivo de escapar. Es la respuesta a la pregunta: «¿Por qué es importante esto?». Una misión sólida hace que los/as jugadores/as sientan que lo que están haciendo tiene un interés real, no solo para escapar, sino para la historia en general.
- Paso 1: Conecta la misión con el problema social. Deja claro por qué los/as jugadores/as deben actuar. El problema social debe ser la razón por la que todo está sucediendo.
Ejemplo: Si el problema social es el cambio climático, la misión podría consistir en impedir que una fábrica derrame sustancias químicas tóxicas, de modo que escapar y resolver la crisis sean lo mismo.
- Paso 2: Dale a la huida una razón narrativa. Los/as jugadores/as deben sentir que escapar es el resultado natural de abordar el problema, no solo un objetivo aleatorio.
Ejemplo: En una historia sobre vigilancia masiva, los/as jugadores/as recopilan datos secretos y se escapan antes de que las autoridades los/as atrapen; la huida está directamente ligada a la resistencia al control.
- Paso 3: Deja claro quiénes son los/as jugadores/as. Dales una identidad y una razón para participar. Esto les ayuda a sentirse conectados con la historia.
Ejemplo: Los/as jugadores/as podrían ser denunciantes, periodistas/os o activistas, roles que les llevan de forma natural a descubrir la verdad y escapar sanos y salvos.
- Refuerza la misión a través del entorno. Cada nota, objeto o mensaje del juego debe recordar a los/as jugadores/as por qué el tema es importante.
Ejemplo: «El agua está envenenada y la gente ya está enferma: ¡consigue el antídoto antes de que sea demasiado tarde!» vincula sus acciones directamente con una consecuencia humana real.
- Haz que el final resulte significativo. Cuando los/as jugadores/as escapen, deben sentir que realmente han hecho algo, no solo que han resuelto acertijos y se han marchado.
Ejemplo: Escapar de una fábrica corrupta tras poner fin a las prácticas de trabajo ilegal se siente como una verdadera victoria, no solo como una meta.
Actividad: Cuestionario
3. Creación de personajes y elección del tono
Los/as personajes y el tono son los que le dan a tu juego su atractivo emocional. Determinan cómo se sienten los/as jugadores/as respecto a la historia y les ayudan a conectar con el tema social a nivel personal.
- Asigna a cada personaje un papel claro. Cada personaje debe tener un propósito, una motivación y una relación con el tema que se está explorando.
Ejemplo: En un juego sobre las personas sin hogar en el entorno urbano: un personaje es una periodista/un periodista en busca de la verdad, otro/a es un/a organizador/a comunitario/a y otro/a es un/a funcionario/a municipal que oculta algo. Cada uno aporta un punto de vista diferente a la historia.
- Haz que los personajes tengan algo personal en juego. Los personajes resultan más creíbles cuando sus objetivos o miedos están vinculados a la misión.
Ejemplo: Un personaje que investiga la tala ilegal podría estar motivado por la pérdida del bosque ancestral de su familia; esa conexión personal hace que la historia resulte real.
- Deja que el entorno cuente la historia del personaje. No necesitas largas introducciones. Deja que los objetos, las notas y los espacios revelen quiénes son las personas.
Ejemplo: Una sala llena de expedientes médicos abandonados dice mucho sobre la frustración de un/a médico/a en un juego sobre la desigualdad sanitaria, sin necesidad de una sola palabra de narración.
- Establece el tono desde el principio y manténlo. Decide un tono —serio, aventurero, misterioso, satírico— y mantén la coherencia en los diálogos, las descripciones y los acontecimientos.
Ejemplo: Un tono de misterio utiliza notas crípticas y una sensación de peligro acechante. Un tono aventurero tiene un ritmo más rápido, con descubrimientos audaces y una sensación de emoción.
- Asegúrate de que los personajes actúen en consonancia con el tono. La forma en que los personajes hablan y se comportan siempre debe encajar con el mundo que has creado.
Ejemplo: En un juego serio sobre fraude corporativo, los personajes sopesan cuidadosamente las decisiones difíciles. En un juego de aventuras sobre contrabando de tesoros, descifran códigos y persiguen pistas con energía.
- Utiliza el tono para moldear cómo se sienten los/as jugadores/as. El tono adecuado ayuda a los/as jugadores/as a interpretar la misión y a comprender lo que está en juego.
Ejemplo: Un tono misterioso hace que descubrir la injusticia resulte urgente y lleno de suspense. Un tono serio resalta el coste humano del problema.